BASE BIOQUÍMICA Y NEUROANATOMÍA DE LA DEPRESIÓN.

La depresión clínica es un trastorno del estado anímico que cursa con síntomas de angustia. Suponiendo una afectación en más de 300 millones de personas en el mundo y siendo la principal de discapacidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así mismo, contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad. Veamos un poco más sobre neurotransmisores, neuroanatomía y la base bioquímica de la depresión.

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¿A qué nos referimos cuando hablamos de depresión?

De acuerdo con la OMS (2019) la depresión es un trastorno mental frecuente. Este cuadro afecta el estado de ánimo, los pensamientos y a nivel cerebral. Pudiendo variar según la intensidad de los síntomas que se clasifican como leves, moderados y graves.

Por otra parte, son muchos los causantes que influyen en su aparición. Entre estos factores encontramos:

  • Psicológicos: (Traumatismo psicológico, ansiedad, estrés, etc.)
  • Sociales: (Desempleo, luto, crisis, etc.).
  • Genéticos: Localizados en los cromosomas X, 4, 5, 11, 18 y 21. De acuerdo con algunos estudios, se ha encontrado que existe un polimorfismo funcional en la región promotora del gen que transporta la serotonina (5-HTT).
  • Químicos: Esto es, alteraciones de los neurotransmisores.

En esta nota, nos centraremos en la base neuroquímica de la depresión. Con especial énfasis en tres neurotransmisores, serotonina, noradrenalina y dopamina.

¿Cómo trabaja un neurotransmisor?

La información en el cerebro se trasmite por medio de las neuronas a través de impulsos eléctricos. El espacio que hay entre dos neuronas se llama espacio sináptico y, es justo en este espacio, donde los neurotransmisores se movilizan.

Aquí, el impulso eléctrico libera pequeñas moléculas (neurotransmisores) que atraviesan dicho espacio y logran alcanzar la membrana de la siguiente neurona, donde se unen a sus receptores específicos. Posteriormente, estas moléculas son recaptadas por las neuronas para evitar una sobreestimulación.

Depresión y su base bioquímica: Serotonina, noradrenalina y dopamina

Existen tres neurotransmisores que son parte de la base bioquímica de la depresión, lo que impulsa también la neuroanatomía relacionada con tal enfermedad.

Serotonina 5-hidroxitriptamina (5-HT)

La serotonina tiene un importante papel en la regulación del deseo sexual, el apetito, apreciación del dolor, ciclo sueño-vigilia, modulación de la ansiedad y la agresividad.

Asimismo, es esencial en la producción de la melatonina, relacionada con el estado de ánimo, ciclo de sueño-vigilia y emoción. Es una sustancia sintetizada en las neuronas del sistema nervioso central (SNC).

En la depresión, la síntesis y disponibilidad de la serotonina es menor en los circuitos neuronales.

La serotonina se produce a nivel encefálico en los núcleos dorsal y mediano del rafe y, a partir de ahí, surgen vías serotoninérgicas que se dirigen a las siguientes áreas con sus respectivas consecuencias.

  • Corteza orbitofrontal: Involucrada en el proceso cognitivo de la toma de decisiones. La inhibición de la serotonina produce síntomas depresivos y de indecisión.
  • Córtex cingulado anterior: Involucrado en la motivación, expresión de las emociones y memoria. También, influye en síntomas relacionados con la desmotivación y pensamientos suicidas.
  • Hipotálamo: Regulador de las funciones del sistema neurovegetativo como el hambre y estados de ánimo. Puede producir síntomas de pérdida del apetito y desinterés en actividades que antes disfrutaba la persona.
  • Formación reticular: Mantiene en equilibrio el sueño-vigilia. De tal forma que la presencia de anormalidades puede generar insomnio.
  • Cuerpo estriado: Interviene en la modulación del movimiento. Por tanto, en la persona con depresión puede aparecer cansancio físico y enlentecimiento psicomotor o agitación.
  • Médula espinal: Vía de conducción de los impulsos motores sensitivos. El asta dorsal se encarga de la sensación dolorosa. En consecuencia, la disminución de la serotonina produce un decrecimiento del umbral de la percepción.
  • Amígdala: Encargada de regular las emociones, pudiendo producir sensación de tristeza e ideas suicidas.

Noradrenalina (NA)

Este neurotransmisor implicado en la depresión se origina en el locus cerúleo, el núcleo del encéfalo en el tallo cerebral.

Las neuronas del locus cerúleo envían sus axones a las estructuras límbicas, principalmente a la corteza orbitofrontal, córtex cingulado anterior, hipotálamo, médula espinal, corteza, amígdala, cerebelo y corteza prefrontal dorsolateral.

Estas neuronas aumentan significativamente la vigilia y, en niveles superiores, alteran el organismo.

Por ejemplo, en la presencia de estrés (positivo) como respuesta adaptativa de supervivencia.

Por otro lado, niveles bajos o un desequilibrio de dicho neurotransmisor pueden ser causantes de trastornos como psicosis depresiva unipolar o bipolar. Por esta razón, existen algunos antidepresivos específicos que están dirigidos a equilibrar los niveles de noradrenalina.:

Dopamina: Otra de las bases bioquímicas de la depresión

La dopamina es un neurotransmisor inhibidor en la vía mesocortical y mesolímbica que participa en los estados de alerta. El neurotransmisor está asociado con los mecanismos de recompensa en el cerebro. Por ejemplo, podemos encontrar grandes cantidades de dopamina en los lóbulos frontales en casos de esquizofrenia.

Por otro lado, niveles bajos de dopamina en las áreas motoras del cerebro se relacionan con la enfermedad de Parkinson.

Importancia en las bases bioquímicas de la depresión

Estas tres sustancias son muy importantes y necesarias para el funcionamiento neuronal del cerebro, siendo la base bioquímica de la depresión.

Tanto que, desde hace más de 50 años, existe la famosa Hipótesis de las monoaminas en la depresión”.

Una hipótesis que tiene la finalidad de poder explicar los efectos del desequilibrio de dichos neurotransmisores (serotonina, noradrenalina, dopamina, opioides, GABA, glutámato, neuroquinas) y otros en ciertas partes del cerebro.

Adicionalmente, explica algunos beneficios de los antidepresivos.

De acuerdo con estudios, se plantea la hipótesis de que niveles anormales de neurotransmisores monoaminérgicos, como la serotonina, norepinefrina y dopamina, son importantes en la fisiopatología de la depresión.

Neuroanatomía de la depresión

Por otro lado, una propuesta neuroanatómica comprende algunas estructuras cerebrales que pueden influir en la presencia de la depresión. Entre dichas estructuras encontramos la corteza prefrontal, la amígdala, el hipocampo, el tálamo, los ganglios basales y sus conexiones. Asimismo, también se encuentran otros circuitos neuroanatómicos:

  • Circuito límbico-talámico-cortical
  • Circuito límbico-estriado-pálido-talámico-cortical

En resumen, según este modelo, la depresión podría ser producto de la anormalidad o disfunción en diferentes partes de tales circuitos cerebrales. Es decir, estas alteraciones podrían ser el inicio del trastorno o bien provocarlo en una persona que sea vulnerable biológicamente a padecerlo, sumando a esto las bases bioquímicas de la depresión.

Conclusión

Actualmente, los aportes de técnicas de neuroimagen están intentando validar la presencia de factores neuroquímicos y neuroanatómicos para explicar la presencia de depresión en algunas personas.

No obstante, es importante mencionar que en la depresión influyen tanto factores externos como internos.

Finalmente, es fundamental comprender que ante la primera manifestación de síntomas depresivos es necesario acudir a un profesional de la salud mental que valore el tratamiento pertinente.

Referencias bibliográficas

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