TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO.

Es probable que si tu hijo tiene un trastorno este se englobe en los trastornos del neurodesarrollo, ya que son los que se diagnostican con mayor frecuencia durante la infancia, aunque también pueden diagnosticarse en la adolescencia o en la edad adulta.

TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO
TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO

Si notas que tu hijo/a o tú mismo/a tienes dificultades o alteraciones en la comunicación, muchas más dificultades que los compañeros en la lectoescritura o las matemáticas, en realizar movimientos motores incontrolables a priori, dificultades de concentración, impulsividad e hiperactividad y dificultades para relacionarte con los demás es muy posible que tengas algún trastorno del neurodesarrollo. En este artículo de Psicología-Online, te contaremos cuáles son los tipos de trastornos del neurodesarrollo más comunes, qué sintomatología se presenta cada uno de ellos y cuál es el mejor tratamiento en cada caso.

Qué son los trastornos del desarrollo

Según la APA (American psychiatric association), Los trastornos del desarrollo son un grupo de de afectaciones con base neurológica que empiezan durante el período de desarrollo infatil. A menudo, se manifiestan antes de que el niño o la niña empiece la etapa escolar. Como consecuencia, esto produce deficiencias en ámbito escolar, social, académico u ocupacional.

Discapacidades intelectuales

Los síntomas que manifiestan las personas con discapacidades intelectuales son las siguientes:

  • Déficit en el razonamiento.
  • Dificultades para la resolución de problemas y la planificación.
  • Dificultades en el pensamiento abstracto y la realización de juicios
  • Dificultades en el aprendizaje académico y a partir de experiencias.
  • Resultado inferior a un CI de 70 en pruebas de inteligencia estandarizadas.
  • Dificultades en el cumplimiento de los estándares socioculturales.
  • Déficit adaptativo que limita el funcionamiento en una o mas actividades de la vida diaria: comunicación, participación social y vida independiente.

Tratamiento de las discapacidades intelectuales

El tratamiento de los trastornos del neurodesarrollo varía en función de la sintomatología y características de cada uno. En este caso, lo primero es realizar una prevención secundaria, es decir, iniciar la intervención lo antes posible. Es muy importante la detección precoz de las discapacidades intelectuales para prevenir la aparición de patologías asociadas, lograr mejorías funcionales y posibilitar un ajuste adaptativo a la persona y su entorno.

Concretamente, en los casos de discapacidad intelectual, la intervención tiene dos estrategias principales:

  1. Planificación individualizada (PI) de apoyo: se evaluaran las necesidades de la persona y se identificaran las metas y experiencias de la vida deseadas. A continuación, se desarrollará e implementará el plan individualizado. Por último, este estará supervisado y en evaluación constante para poder realizar las modificaciones necesarias. En estos casos, podemos encontrar desde PI en las escuelas, adaptando el currículum a las necesidades del niño, hasta refuerzos externos como reeducaciones para mejorar sus capacidades intelectuales.
  2. Planificación centrada en la persona: es un proceso de colaboración para ayudar a la persona a acceder a los apoyos y servicios que necesite para alcanzar una mayor calidad de vida basada en sus propias preferencias y valores con los siguientes objetivos primordiales:
  • Estar presente y participar en la vida en la comunidad.
  • Mantener y crear vínculos de relaciones satisfactorias.
  • Expresar preferencias y tomar decisiones en las actividades de la vida cotidiana.
  • Tener la oportunidad de desarrollar actividades con reconocimiento social y vivir con dignidad.
  • Continuar desarrollando competencias personales.
Trastornos de la comunicación
Existen múltiples trastornos de la comunicación, por lo que su sintomatología variará en función de cada trastorno concreto. En rasgos generales, los síntomas más frecuentes de los trastornos de la comunicación son:
Dificultades en aspectos de producción, principalmente en la función motora.
Aparición tardía del lenguaje.
Dislalias.
Alteración motriz que implica a los órganos bucofonatorios.
Dificultades en la producción del sonido debido a alguna alteración anatómica del aparato bucofonatorio.
Disfemia o tartamudeo.
Comprensión del lenguaje afectada.
Incapacidad masiva de fluencia.
Habal difícilmente inteligible.
Dificultad para evocar palabras.
Dificultades en habilidades comunicativas.
Dificultades en la construcción de frases o del discurso en general.
A la hora de realizar el tratamiento de este tipo de trastornos del neurodesarrollo hay que acudir al logopeda. El objetivo es ofrecer herramientas al niño o a la niña para comunicarse a pesar de sus dificultades y trabajar los aspectos específicos que están alterados. Además, hay algunos tratamientos, como el programa Hanen, que enseñan a los padres a mejorar las habilidades del lenguaje de sus hijos.
Trastorno del espectro autista (TEA)
Las personas con trastorno del espectro autista presentan la siguiente sintomatología:
Alteraciones cualitativas en la interacción social.
Dificultades de reciprocidad emocional.
Alteraciones cualitativas en la comunicación.
Presencia de lenguaje estereotipado.
Limitación en juego simbólico.
Patrones de conducta restringidos, repetitivos y estereotipados.
Tratamiento del trastorno del espectro autista
Los programas de intervención para el tratamiento del TEA incluyen teorías basadas en la psicología evolutiva y del desarrollo, así como del aprendizaje y de la modificación de conducta. Destacamos las siguientes recomendaciones:
El tratamiento debe iniciarse lo antes posible.
Implementar programas psicoeducativos de cierta intensidad (15-20 horas a la semana cuando el niño o la niña es de bajo funcionamiento).
Entrenar a padres y/o cuidadores directos.
Marcar objetivos de trabajo dirigidos a la funcionalidad, buscando generar aprendizajes en diferentes contextos y personas.
Dar apoyo académico.
Trabajar las dificultades de comunicación.
Entrenar las habilidades sociales.
Fomentar la autonomía personal.
Reducir los problemas de conducta con formación a los padres.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

Dentro de los trastornos del neurodesarrollo también encontramos el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Los síntomas principales de esta afección son:

  • Dificultades de atención.
  • Impulsividad.
  • Hiperactividad.

Tratamiento del TDAH

El tratamiento del TDAH más eficiente es un tratamiento multimodal o multidisciplinar que combina la terapia farmacológica, psicológica y psicopedagógica. Por lo tanto, es importante abordar los siguientes aspectos:

  • Psicoeducación del trastorno y/o trastornos o problemas asociados.
  • Entrenamiento a padres para gestionar la conducta de sus hijos, ya sea individualmente o en grupo.
  • Intervención psicológica dirigida al niño o la niña.
  • Aplicación de técnicas cognitivo-conductuales en ambientes lúdicos.
  • Entrenamiento en memoria de trabajo.
  • Intervención escolar, realizando las adaptaciones pertinentes.
  • Intervención psicopedagógica tratando los déficits asociados, así como estrategias y técnicas de estudio y organización y planificación.
  • Tratamiento farmacológico.

Trastorno específico del aprendizaje

Los síntomas característicos del trastorno específico del aprendizaje son:

  • Dislexia: dificultades en la lectoescritura.
  • Discalculia: dificultades en matemáticas.
  • Trastorno del aprendizaje no verbal: alteración de algunas funciones motoras, dificultad para la percepción y organización de la información visual, problemas de interacción social, falta de conciencia del tiempo, dificultades en aspectos pragmáticos del lenguaje y repercusión académica visible, sobre todo, en el grafismo, lectura, matemáticas, plástica y educación física.

Tratamiento del trastorno específico del aprendizaje

El tratamiento variará sustancialmente en función del trastorno del aprendizaje que pretendamos tratar. Por lo general, hay realizar adaptaciones en la escuela y trabajar con reeducaciones con el objetivo de compensar las dificultades asociadas a cada trastorno en particular y potenciar las fortalezas. Veamos cómo enfocar el tratamiento en según el tipo de trastorno del aprendizaje que se tenga:

  • Dislexia: es importante realizar adaptaciones escolares y una buena reeducación en la lectoescritura con el objetivo de mejorar la lectura mecánica, aunque si el niño ya se encuentra en último ciclo de edad escolar, el objetivo deberá ser buscar estrategias compensatorias. La reeducación de la escritura irá destinada a no cometer errores fonológicos ni ortográficos.
  • Discalculia: realizar reeducaciones con el objetivo de reforzar el razonamiento lógico. No centrarse únicamente en las capacidades y habilidades relacionadas con la resolución de problemas y operaciones matemáticas, sino que también hay que trabajar el concepto de número, seriaciones, clasificaciones, igualación, uso de estrategias de trabajo y práctica.
  • Trastorno del aprendizaje no verbal: hay que trabajar la autoestima, además de las capacidades y habilidades en las que presente mayor dificultad.

Trastornos motores

Otro grupo de trastornos del neurodesarrollo muy comunes son los trastornos motores. La sintomatología de este tipo de afecciones suele ser la siguiente.

  • Alteraciones en la coordinación.
  • Conductas motoras repetitivas: agitar las manos, mecer el cuerpo, golpearse la cabeza, morderse o darse golpes.
  • Déficit en la ejecución y adquisición de habilidades motoras.
  • Torpeza, lentitud o inexactitud en la ejecución del movimiento.

El tratamiento de los trastornos motores debe ser llevado a cabo por un fisioterapeuta en coordinación con otros profesionales que él o ella crea convenientes.

Trastornos de tics

Los trastornos de tics son uno de los grupos de trastornos del neurodesarrollo más comunes en los que se manifiestan los siguientes síntomas:

  • Presencia de tics motores simples: parpadeo, guiño, muecas faciales, movimientos de la nariz o de la boca, movimientos con la cabeza, elevación de hombros o contracciones de las extremidades.
  • Presencia de tics motores complejos: tocar objetos o personas, dar un paso atrás, extender simultáneamente brazos y piernas, realizar gestos obscenos o socialmente inadecuados o repetir el movimiento observado en otra persona.
  • Presencia de tics fónicos simples: carraspeo, tos, inspiración nasal o sonido gutural.
  • Presencia de tics fónicos complejos: repetir la última palabra o frase pronunciada por otra persona, repetir una misma palabra o frase reiteradamente, verbalizar palabras obscenas o socialmente inadecuadas, cambiar el acento o la entonación del discurso.

El mejor tratamiento para los trastornos de tics es la psicoeducación y la monitorización de los síntomas, seguido de un tratamiento específico de los trastornos comórbidos y un entrenamiento en reversión del habito y técnica de exposición y prevención de respuesta como técnicas psicológicas. En última instancia, se puede realizar tratamiento farmacológico y, si este tampoco funciona, habrá que aplicar estimulación cerebral profunda.

Referencias.

  1. American psychiatric association, (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM – 5. Madrid, España. Editorial medica panamericana.

Bibliografía.

  • Ezpeleta, L. y Toro, J. (coords.) (2016). Psicopatología del desarrollo. Madrid: Ed. Pirámide.

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