¿CÓMO INFLUYE LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS EN EL TRASTORNO POR ATRACÓN?

Así es como la pandemia de coronavirus tiene un impacto en los casos de trastorno por atracón.

TRASTORNO POR ATRACÓN Y PANDEMIA
TRASTORNO POR ATRACÓN Y PANDEMIA

Más allá de la enfermedad del COVID-19, el contexto de pandemia por coronavirus ha propiciado la aparición de toda una serie de patologías diversas, algunas muy diferentes entre sí. De hecho, muchas de ellas no afecta a órganos o tejidos celulares concretos, sino que son de carácter psicológico.

En este sentido, varias investigaciones muestran, por ejemplo, que las secuelas psicológicas son relativamente frecuentes en quienes han sufrido COVID-19: podrían estar presentes en más o menos la mitad de los casos.

Sin embargo, una de las características de la pandemia es que no hace falta haber estado en contacto con el virus para experimentar problemas de salud mental: el contexto de miedo al contagio, restricciones sanitarias y crisis económica es, por sí solo, suficiente como para tener problemas que desencadenan trastornos psicológicos y psiquiátricos. En este artículo os centraremos, concretamente, en la relación entre el trastorno por atracón y la pandemia del coronavirus.

¿Qué es el trastorno por atracón?

Empecemos por lo más importante: ¿en qué cosiste exactamente el trastorno por atracón? Se trata de una enfermedad que forma parte de los Trastornos de la Conducta Alimenticia y que, tal y como su nombre indica, se caracteriza por los episodios de atracones de comida incontrolados, que no se corresponden con el hambre real que experimenta la persona.

Así, quienes desarrollan trastorno por atracón desarrolla una dinámica en la que en determinados momentos siente la necesidad de comer inmediatamente cantidades relativamente grandes de comida, algo ligado a lo que se conoce como hambre emocional: la persona “aprende” a mitigar su malestar a través de las sensaciones que le produce el acto de comer, a pesar de que su cuerpo no necesite esos alimentos y de hecho ese le genere un problema de salud superior al problema que le hace sentirse mal en ese momento

Por otro lado, este trastorno no es ta famoso como la anorexia y la bulimia, patologías que llevan años recibiendo la atención de los medios de comunicación y que suelen atraer los focos de todas las campañas de sensibilización en salud mental, lo cual complica su prevención y tratamiento rápido cuando aparece: muchas veces, las personas que lo sufren tardan mucho en identificarlo como un problema, y en ocasiones asume que forma parte de sus hábitos o de sus “manías”. Esto puede ser debido a que se asocia a los Trastornos de la Conducta Alimenticia con la preocupación excesiva por controlar lo que se come, y esta patología parece ir en contra de esa lógica.

Sin embargo, si lo examinamos detenidamente, nos daremos cuenta de que el trastorno por atracón tiene mucho que ver con la bulimia, aunque en este caso no se llevan a cabo conductas de purga como el vómito inducido (lo cual evita afectaciones mayores en la piel de las manos y en el tracto superior del sistema digestivo, pero a la vez incrementa las posibilidades de sobrepeso, mientras que el riesgo de malnutrición se mantiene).

La relación entre la pandemia y el trastorno por atracón

Los problemas de salud mental no pueden entenderse sin el contexto económico, social y cultural en el que se producen. No son simples enfermedades que aparecen a causa de una anomalía en un gen, en un órgano o en un tejido celular a causa de un agente patógeno.

De hecho, esto es en parte cierto también con ciertas patologías médicas como el COVID-19 (en el que el estudio de los patrones de comportamiento es muy importante para entender su contagio), pero es más cierto aún cuando hablamos de trastornos psicológicos, porque en ellos tienen mucha influencia el modo en el que las personas experimentan las relaciones sociales, las creencias que interiorizan a partir de la sociedad en la que viven, el estilo de vida que adoptan para divertirse o para impulsar su desarrollo personal, etc.

En este sentido, la pandemia del coronavirus ha dado lugar a un contexto en el que pueden aparecer con relativa facilidad alteraciones como el trastorno por atracón. Así, en los tiempos del coronavirus se dan elementos como el estrés y ansiedad, generados por lo anómalo de lo que ocurre a nivel mundial y los peligros que entraña tanto para la salud como para la situación social y financiera de las personas; la incertidumbre a causa de la falta de información de lo que ocurrirá durante los meses y semanas venideros; el aburrimiento generado por la falta de actividades a realizar si apenas se puede salir a la calle o hay muchos locales y negocios cerrados; y falta de apoyo y supervisión por parte de familiares y seres queridos (en el caso de quienes hayan pasado una larga temporada en cuarentena o simplemente sin poder o querer reunirse con los demás a causa del miedo al contagio o a las restricciones sanitarias aplicadas a la población en general).

Esta combinación de fuentes de estrés y miedo, aislamiento social y disrupción de los hábitos y las rutinas a las que las personas se habían acostumbrado hace que sea relativamente sencillo hacer un mal uso de los recursos disponibles en casa, caer en dinámicas de conductas repetitivas, buscar fuetes de bienestar inmediatas que pueden terminar derivando en una adicción a la comida, etc.

Además, no hay que olvidar que la pandemia propicia las situaciones de pánico en las que se extienden olas de temor a quedarse sin cierta clase de alimentos, lo cual facilita que las personas se contagien el “miedo” de tener que ir rápidamente a comprar grandes cantidades de comida para guardarlas en la despensa. Esta alta disponibilidad de comida que puede darse en algunas casas incrementa su visibilidad, lo cual facilita que se piense en comida al afrontar ciertos tipos de estrés o miedo generados por la pandemia.

Referencias bibliográficas.

  • Mazza, M.G. et. al. (2020). Anxiety and depression in COVID-19 survivors: Role of inflammatory and clinical predictors. Brain, Behavior, and Immunity, 89: pp. 594 – 600.
  • Rodgers, R.F. et. al. (2020). The impact of the COVID‐19 pandemic on eating disorder risk and symptoms. International Journal of Eating Disorders, 10.1002/eat.23318.
  • Rogers, J.P. (2020). Psychiatric and neuropsychiatric presentations associated with severe coronavirus infections: a systematic review and meta-analysis with comparison to the COVID-19 pandemic. Lancet Psychiatry, 7(7): pp. 611 – 627.
  • Wassenaar, E.; Friedman, J.; Philip, M. (2019). Medical Complications of Binge Eating Disorder. Psychiatric Clinics of North America, 42(2): pp. 275 – 286.

Deja un comentario