AUTOCONOCIMIENTO: DEFINICIÓN Y 8 CONSEJOS PARA MEJORARLO.

El autoconocimiento es clave para el bienestar psicológico de las personas, puesto que aquellas que se conocen mejor saben lo que quieren en la vida, no solo en los grandes proyectos sino en las cosas cotidianas de la vida. Y es que las personas que se conocen bien saben gestionar mejor sus emociones incluso en los momentos de mayor dificultad. El mundo que les rodea puede desestabilizarse, pero no así su mundo interior. De hecho, uno de los conceptos de la Psicología que mayor repercusión ha tenido en las últimas décadas es la Inteligencia Emocional, y el autoconocimiento es el punto de partida para poder convertirse en una persona emocionalmente inteligente. Conocer las propias emociones y saber qué significado tienen para nosotros está íntimamente relacionado con la autorreflexión y la mejora de la salud mental.

​TIPOS DE MOTIVACIÓN: LAS 8 FUENTES MOTIVACIONALES.

La motivación se puede definir como el proceso que inicia, guía y mantiene las conductas orientadas a lograr un objetivo o a satisfacer una necesidad. Es la fuerza que nos hace actuar y nos permite seguir adelante incluso en las situaciones difíciles. Ir a buscar un vaso de agua cuando uno tiene sed, estudiar durante toda la noche para aprobar el examen de conducir que tanto se desea o entrenar duro para ser el mejor de un campeonato, son posibles gracias a ésta. Sin embargo, al igual que los retos y los proyectos que nos proponemos son muy variados, los tipos de motivación de los que nacen nuestras fuerzas para lograr nuestros objetivos también lo son. Justamente de eso voy a hablar en este artículo: de los tipos de motivación.

¿CÓMO PLANTEARSE LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO?

A continuación te daré varios consejos psicológicos para gestionar adecuadamente las resoluciones de año nuevo, dividiéndolos en dos bloques. El primero de ellos, al que corresponde esta sección, está dedicado al momento inicial en el que te planteas los propósitos para el año que empieza, y el segundo está orientado a la monitorización y cumplimiento de esos propósitos en las primeras semanas de enero y febrero, el momento clave en la que esos cambios de hábitos y rutinas pueden quedar consolidados o no (a fin de cuentas, comenzar es lo más complicado).