3 ASPECTOS IMPORTANTES PARA ADAPTARSE A UN NUEVO PAÍS.

El proceso de cambio que conlleva vivir en otro país es una situación que cualquiera puede apreciar como desestabilizadora a nivel psicológico. Diferentes son los motivos en los cuales las personas deciden trasladarse de un territorio a otro, emigrar (mejoras en la estabilidad personal, búsqueda de oportunidades, dificultades en el país de nacimiento), y este cambio trae consigo un conjunto de elementos que es importante tener en cuenta. Emigrar sin la preparación adecuada puede tener como resultado una pobre adaptación al nuevo sitio, sentimiento de culpa, sentimiento de tristeza expresada en sensación de vacío, desánimo y frustración por no comprender qué está sucediendo son algunos de los elementos que pueden hacer dificultoso la transición. 

LA DEPRESIÓN EN LA VEJEZ: CAUSAS, DETECCIÓN, TERAPIA Y CONSEJOS.

Asimismo, la vejez suele ser una etapa de dificultades emocionales ya que los cambios no solamente se producen en la faceta social, laboral o familiar, sino que también van apareciendo algunas enfermedades crónicas como son las migrañas, dolores musculares, reumatismo, pérdida de vista y audición. Los trastornos psicológicos y en las facultades mentales se evidencian en muchos casos, con cuadros de demencia, ataques de ansiedad y depresión. Justamente, uno de los trastornos afectivos que más frecuentemente se presentan en la vejez es la depresión. La OMS afirma que más de un 20% de las personas que superan la edad de los 60 años sufren algún tipo de depresión, cifra que en los próximos 5 años aumentará según diferentes estudios. La depresión en la vejez es, pues, un trastorno psicológico que moviliza los esfuerzos de la comunidad científica para intentar hacer decrecer la tasa de afectados.

MINDFULNESS: 8 BENEFICIOS DE LA ATENCIÓN PLENA.

El Mindfulness persigue el aprendizaje, llegar a conectar con nuestro yo interior, gestionar nuestros eventos internos y reaccionar de un modo más consciente y eficaz a las eventualidades del día a día. La filosofía de la atención consciente propone que en este camino seamos capaces, progresivamente, de encontrar la esencia de lo que somos. En último término, hay que ser conscientes de que lo que nos provoca malestar o ansiedad no son los eventos, sino como vinculamos las emociones éstos. La Compasión y la Autocompasión son prácticas que nos ayudan a relacionarnos con los hechos de un modo no enjuiciador y abierto al sufrimiento, tanto al propio como al ajeno. En el Mindfulness la compasión es clave, ya que nos ayuda a minimizar el impacto de las cosas negativas que nos ocurren. No se trata de borrar las emociones negativas que nos pueden causar ciertos hechos, sino de reducir su intensidad. Durante el transcurso de los últimos siglos, las técnicas propias del Mindfulness se han aplicado como soporte a las psicoterapias empleadas para solucionar distintos problemas de salud mental, como el estrés, la ansiedad, los trastornos asociados al sueño o la tolerancia al dolor, entre otros.

​¿AUTOESTIMA BAJA? CUANDO TE CONVIERTES EN TU PEOR ENEMIGO.

La autoestima baja es un problema real al que se enfrentan muchas personas, porque puede afectar negativamente a las distintas áreas de su vida. De manera resumida, la autoestima baja causa sufrimiento e impide lograr muchas de nuestras metas o deseos. Las pautas negativas de pensamiento asociadas a la baja autoestima (por ejemplo, pensar que todo lo que haces te va a ir mal) pueden provocar problemas graves de salud mental, como depresión o ansiedad. La autoestima baja es paralizante, y hace que sea difícil probar cosas nuevas o llevar a cabo las distintas tareas del día a día, así como iniciar un nuevo hobby o buscar empleo. Esto impide vivir la vida que uno quiere, y lleva a la frustración y al malestar al cabo del tiempo. Quien se encuentra en esta situación y quiere salir de esta espiral negativa, solamente si realiza un duro trabajo de autorreflexión y reconoce su nivel de autoestima podrá mejorarla y, por tanto, incrementar su bienestar. En algunos casos, la persona no puede lograrlo por sí sola, así que será necesario acudir a un psicólogo especialista. Aún y así, es la persona que quiere cambiar quien ha de esforzarse para lograrlo, puesto que el psicólogo sólo facilita las herramientas para el cambio.

APRENDER A QUERERSE A UNO MISMO: 10 CLAVES PARA LOGRARLO.

Quererse a uno mismo está muy ligado a saber darse la oportunidad de sacar la mejor versión de cada uno, descubriendo el potencial que tenemos a todos los niveles: afectivo, romántico, espiritual… Quererse a uno mismo también significa ser honestos con nosotros mismos y con los demás, y comprometernos con la vida y el bienestar propio y ajeno. Además, quererse a uno mismo también implica estar atento a nuestras necesidades vitales y aceptarnos, respetarnos y amarnos por ser quienes somos.

10 CLAVES PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA EN 30 DÍAS.

Este artículo te muestra diez consejos para que puedas superar tus problemas de confianza. Uno de los problemas más frecuentes en mi consulta es la baja autoestima. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo, y es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, los pacientes no saben identificar que sufren una autoestima baja. ¿Por qué? Porque la baja autoestima conlleva a otro tipo de problemas que son la supuesta causa por la que acuden al psicólogo, problemas como síntomas de ansiedad, de depresión, problemas de conducta, estrés, adicciones, etc. y aquí van unos consejos para saber identificar qué es lo que nos están pasando y cómo podemos solucionarlo. Es fácil aumentar la autoestima, solo hay que ponerle un poco de empeño.

LOS 4 TIPOS DE AUTOESTIMA.

Pese a que el concepto de autoestima ha sido uno de los más confusos, cuestionados y analizados a lo largo de la historia de la psicología, la mayoría de expertos indican que se trata de un elemento que se halla de manera innata en cada individuo y que está expuesta a múltiples modificaciones a lo largo de nuestra vida. La autoestima evoluciona y se desarrolla debido a la relación con el mundo, y cambia constantemente ya que está ligada al cambio de la sociedad. Diferentes contextos sociales y culturales corresponderán con distintas percepciones sobre lo que consideramos que es una autoestima sana.

RUMIACIÓN: EL MOLESTO CÍRCULO VICIOSO DEL PENSAMIENTO.

La rumiación del pensamiento es el fenómeno psicológico que aparece cuando nuestro foco de atención se queda "enganchado" en un elemento real o imaginario que nos produce estrés y malestar. Es decir, que en la rumiación se da una paradoja: algo como el pensamiento, que por definición es dinámico y cambia constantemente, se vuelve casi estático y encerrado en un circuito que lo hace moverse en bucles. Allí donde hay rumiación hay también una persona que es incapaz de pensar sin que buena parte de las cosas que experimenta, ya sean estímulos externos o recuerdos, le hagan pensar en su malestar y las causas de este. Al encontrar tantas referencias al origen de ese sentimiento de pesadumbre y ansiedad, todo aquello a lo que dirigimos nuestra atención se convierte en una trampilla por la que caemos hasta volver al lugar en el que estábamos antes: la consideración de las cosas que nos preocupan. Este proceso tan repetitivo hace que cada vez se vayan acumulando en nuestra memoria más experiencias que hemos vinculado al estrés en ocasiones anteriores, con lo cual la variedad de referencias a nuestro malestar va creciendo con el tiempo.

¿CÓMO LA PANDEMIA HA INFLUIDO EN EL DESARROLLO DFE LA HIPOCONDRÍA Y EL TOC?

El TOC, siglas de "Trastorno Obsesivo-Compulsivo", es una psicopatología caracterizada por dos elementos principales y que quedan reflejados en su nombre: las obsesiones, que son imágenes mentales o pensamientos intrusivos que aparecen una y otra vez generando un alto nivel de malestar en la persona; y las compulsiones, que son secuencias de acciones muy específicas que la persona se ve en la necesidad de realizar cada vez para intentar mitigar (a corto plazo) la influencia dañina de las obsesiones y permitir que su atención quede desplazada a otra cosa. Es decir, que mientras que el primer elemento genera un malestar instantáneo y que “invade” la conciencia de la persona impidiéndole pensar en otra cosa, el segundo le aporta un remedio momentáneo, aunque a la larga no hace más que agravar el problema porque hace que se le dé aún más importancia a las obsesiones y que la persona no se sienta protegida hasta que no lleva a cabo la compulsión cada vez. Por su parte, la hipocondría (a veces llamada de manera más oficial “trastorno de síntomas somáticos”, aunque este último término es más amplio y aborda también otras alteraciones similares) es una alteración psicopatológica en la que la persona desarrolla una fuerte ansiedad ante la creencia infundada de que sufre al menos una enfermedad. En casos así, el grado de malestar es tan fuerte que ni siquiera una visita al médico en el que se le hace un chequeo y se le asegura que todo está bien sirve para tranquilizar a la persona a medio y largo plazo, ya que rápidamente vuelve a interpretar ciertas experiencias como señal de que ha desarrollado una patología, normalmente severa. Así, la hipocondría vuelve a la persona muy propensa a caer una y otra vez en el autodiagnóstico, interpretando del modo más pesimista posible todo tipo de sensaciones o cambios en el cuerpo cuyas causas no conoce bien, y que realmente no tiene por qué indicar que sufre una enfermedad.

¿CÓMO INFLUYE LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS EN EL TRASTORNO POR ATRACÓN?

Empecemos por lo más importante: ¿en qué cosiste exactamente el trastorno por atracón? Se trata de una enfermedad que forma parte de los Trastornos de la Conducta Alimenticia y que, tal y como su nombre indica, se caracteriza por los episodios de atracones de comida incontrolados, que no se corresponden con el hambre real que experimenta la persona. Así, quienes desarrollan trastorno por atracón desarrolla una dinámica en la que en determinados momentos siente la necesidad de comer inmediatamente cantidades relativamente grandes de comida, algo ligado a lo que se conoce como hambre emocional: la persona “aprende” a mitigar su malestar a través de las sensaciones que le produce el acto de comer, a pesar de que su cuerpo no necesite esos alimentos y de hecho ese le genere un problema de salud superior al problema que le hace sentirse mal en ese momento Por otro lado, este trastorno no es ta famoso como la anorexia y la bulimia, patologías que llevan años recibiendo la atención de los medios de comunicación y que suelen atraer los focos de todas las campañas de sensibilización en salud mental, lo cual complica su prevención y tratamiento rápido cuando aparece: muchas veces, las personas que lo sufren tardan mucho en identificarlo como un problema, y en ocasiones asume que forma parte de sus hábitos o de sus “manías”. Esto puede ser debido a que se asocia a los Trastornos de la Conducta Alimenticia con la preocupación excesiva por controlar lo que se come, y esta patología parece ir en contra de esa lógica. Sin embargo, si lo examinamos detenidamente, nos daremos cuenta de que el trastorno por atracón tiene mucho que ver con la bulimia, aunque en este caso no se llevan a cabo conductas de purga como el vómito inducido (lo cual evita afectaciones mayores en la piel de las manos y en el tracto superior del sistema digestivo, pero a la vez incrementa las posibilidades de sobrepeso, mientras que el riesgo de malnutrición se mantiene).