14 CONSEJOS PARA TENER MÁS FUERZA DE VOLUNTAD.

Todos o casi todos sabemos o tenemos una idea respecto a qué es la fuerza de voluntad, siendo fácil encontrar algún ejemplo de esta capacidad o de su ausencia. Pero de cara a mejorar la comprensión de qué estamos proponiendo incrementar, es útil hacer una breve definición sobre el concepto del que estamos hablando. Se entiende por fuerza de voluntad a aquella capacidad o habilidad para perseguir un objetivo concreto a pesar de la existencia de obstáculos, dificultades y distractores. No se trata de saber llegar al objetivo en sí, sino de persistir en la voluntad de lograrlo a pesar de que podamos no saber cómo afrontar las dificultades que nos impiden llegar a él. Estaríamos pues ante la idea de no ceder en nuestras pretensiones, no rendirnos y perseverar aunque no veamos resultados inmediatos. La fuerza de voluntad suele correlacionar positivamente con la capacidad de demora de gratificación: las personas que son capaces de posponer la obtención de una gratificación con el fin de ser recompensados más adelante con algo que les motive especialmente. Observemos los ejemplos puestos en el primer párrafo de este artículo: perder peso o ir al gimnasio. El objetivo es algo deseado y gratificante para quien se lo marca como meta, pero requiere de un esfuerzo continuado a lo largo de un tiempo que puede ser relativamente prolongado. Y entre medio van a aparecer continuas tentaciones en forma de comida, bebida, planes u obstáculos como cansancio e incluso sufrimiento. Lo mismo ocurre con quien quiere dejar de fumar: sabe que es algo que quiere dejar, pero coger un cigarrillo le produce satisfacción a nivel inmediato. Sólo aquellas personas que sean capaces de resistir la tentación de obtener un refuerzo inmediato para conseguir su objetivo conseguirán persistir hasta llegar a alcanzar su meta (aunque puedan tener alguna caída puntual).

7 TÉRCNICAS PARA BORRAR DE TU MENTE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS.

En el momento en que comenzamos a pensar en cosas negativas, tratamos de expulsar inmediatamente estos pensamientos. No obstante, erradicar los malos pensamientos no es tan fácil como parece, e incluso es una estrategia que puede ser contraproducente. Combatir esta clase de pensamientos negativos y recurrentes puede incluso anclar estos patrones de pensamiento, con lo cual el problema, lejos de mejorar, se agrava. Lo cierto es que cuanto más tratamos de no pensar en algo, más cuesta sacarnos eso de nuestra mente. Con el fin de liberarnos de estos pensamientos, será crucial enfocar el problema de un modo distinto, con las técnicas y estrategias adecuadas para limpiar nuestros malos pensamientos de una vez por todas. Aquí tienes siete formas de lograrlo.

10 CLAVES PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA EN 30 DÍAS.

Este artículo te muestra diez consejos para que puedas superar tus problemas de confianza. Uno de los problemas más frecuentes en mi consulta es la baja autoestima. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo, y es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, los pacientes no saben identificar que sufren una autoestima baja. ¿Por qué? Porque la baja autoestima conlleva a otro tipo de problemas que son la supuesta causa por la que acuden al psicólogo, problemas como síntomas de ansiedad, de depresión, problemas de conducta, estrés, adicciones, etc. y aquí van unos consejos para saber identificar qué es lo que nos están pasando y cómo podemos solucionarlo. Es fácil aumentar la autoestima, solo hay que ponerle un poco de empeño.

LOS 4 TIPOS DE AUTOESTIMA.

Pese a que el concepto de autoestima ha sido uno de los más confusos, cuestionados y analizados a lo largo de la historia de la psicología, la mayoría de expertos indican que se trata de un elemento que se halla de manera innata en cada individuo y que está expuesta a múltiples modificaciones a lo largo de nuestra vida. La autoestima evoluciona y se desarrolla debido a la relación con el mundo, y cambia constantemente ya que está ligada al cambio de la sociedad. Diferentes contextos sociales y culturales corresponderán con distintas percepciones sobre lo que consideramos que es una autoestima sana.