​ALUCINACIONES: DEFINICIÓN, CAUSAS Y SÍNTOMAS.

El concepto que acabamos de mencionar, alucinación, ha ido evolucionando a la largo de la historia y enriqueciéndose su descripción con el paso de los años. Se puede considerar la alucinación como una percepción que ocurre en ausencia de un estímulo que lo desencadene, teniendo quien la padece la sensación de que ésta es real y que ocurre sin que el sujeto pueda controlarla (siendo esta característica compartida con obsesiones, delirios y algunas ilusiones). A pesar de que generalmente son indicadores de trastorno mental (siendo un criterio diagnóstico de la esquizofrenia y pudiendo aparecer en otros trastornos, como durante los episodios maníacos o durante depresiones), las alucinaciones también pueden aparecer un muchos otros casos, como trastornos neurológicos, consumo de sustancias, epilepsia, tumores e incluso en situaciones no patológicas de elevada ansiedad o estrés (en forma de paroxismo nervioso por el objeto de nuestra ansiedad, por ejemplo).

¿PORQUÉ TENGO GANAS DE LLORAR? CAUSAS Y QUÉ HACER.

Llorar tiene un papel importante en nuestra psique, y es uno que nos resulta beneficioso: diferentes investigaciones reflejan que en una gran cantidad de casos el hecho de llorar nos lleva a aliviar nuestro estado emocional, al permitir que expresemos nuestras emociones y volquemos la energía que suponen estados de tensión y tristeza profunda. Sirven para reducir aumento del nivel de energía que generan emociones intensas como la tristeza o la rabia, de manera que el cuerpo se relaja y vuelve a un estado más sosegado y tranquilo. Las lágrimas, cuando son emocionales, tienen una composición que también favorece la liberación emocional. Concretamente ayudan a eliminar manganeso, prolactina y cloruro de potasio, a la par que endorfinas y sustancias analgésicas. Se expulsan pues sustancias que pueden resultar estresantes, a la vez que se liberan otras que ayudan a combatir el dolor y el sufrimiento.

DEPRESIÓN ENDÓGENA: CUANDO LA INFELICIDAD LLEGA DESDE ADENTRO.

La depresión endógena presenta una serie de características propias que hacen que sea considerada un subtipo distinto. En la depresión endógena o melancólica los síntomas presentados por los sujetos tienden a centrarse en elementos de tipo vegetativo y anhedónico. Es decir, son síntomas vinculados a la falta de iniciativa, a la inacción. La característica principal de este tipo de trastorno depresivo es una muy marcada anhedonia o falta de disfrute ante la estimulación a nivel generalizado, junto con una elevada pasividad y falta de reactividad. Si bien la anhedonia es también un síntoma frecuente en la depresión mayor, en la endógena esta es mucho más marcada. Estos individuos no identifican su estado de ánimo como triste o deprimido sino que experimentan una sensación diferente que no son capaces de explicar del todo, sintiéndose por lo general vacíos. Es también común que presenten un cierto retraso psicomotor, en forma de enlentecimiento tanto físico como mental, y una cierta agitación interna e irritabilidad. Y es que los individuos con este trastorno suelen sentir un elevado nivel de angustia y culpabilidad, siendo uno de los tipos de depresión que supone un mayor riesgo de suicidio. Es también frecuente que tengan problemas de sueño como despertares tempranos. Otro elemento a tener en cuenta es que suele presentarse con un patrón estacional, siendo más frecuente durante el invierno, y en general los episodios depresivos suelen repetirse de forma recurrente en mayor medida que en otras tipologías. Además, suele haber un cierto empeoramiento matutino de los síntomas y el estado de ánimo.

DEPRESIÓN EXÓGENA: DEFINICIÓN, CAUSAS Y SÍNTOMAS.

La depresión exógena es un tipo de trastorno del estado de ánimo ligada a la incapacidad o a las dificultades a la hora de experimentar sensaciones de bienestar y motivación. La depresión exógena es el tipo de depresión cuyas causas pueden ser atribuidas a un evento o cadena de eventos relacionados con el modo en el que la persona se relaciona con su entorno (y con las personas que hay en él). Dicho de un modo más resumido, es aquella en la que las causas del trastorno no se deben a un cambio espontáneo en el funcionamiento interno del organismo, tal y como ocurre en la depresión endógena, sino que es provocado desde fuera. Además, la depresión exógena es la variante más frecuente, mientras que la endógena, a pesar de no ser muy rara, se da menos.

LAS 6 DIFERENCIAS ENTRE TRISTEZA Y DEPRESIÓN.

La depresión es una psicopatología en la que, por distintas causas y razones, la persona afectada manifiesta ciertos síntomas: tristeza, apatía, angustia, sentimientos de desesperanza…Es decir, que la tristeza es solo una de las facetas de la depresión. Mientras que la tristeza es un estado mental pasajero, las personas que sufren un cuadro depresivo están en una situación crónica de malestar y desazón. Para ser diagnosticada con depresión, una persona debe estar por lo menos seis meses con este tipo de cuadros sintomatológicos.

LA DEPRESIÓN EN LA VEJEZ: CAUSAS, DETECCIÓN, TERAPIA Y CONSEJOS.

Asimismo, la vejez suele ser una etapa de dificultades emocionales ya que los cambios no solamente se producen en la faceta social, laboral o familiar, sino que también van apareciendo algunas enfermedades crónicas como son las migrañas, dolores musculares, reumatismo, pérdida de vista y audición. Los trastornos psicológicos y en las facultades mentales se evidencian en muchos casos, con cuadros de demencia, ataques de ansiedad y depresión. Justamente, uno de los trastornos afectivos que más frecuentemente se presentan en la vejez es la depresión. La OMS afirma que más de un 20% de las personas que superan la edad de los 60 años sufren algún tipo de depresión, cifra que en los próximos 5 años aumentará según diferentes estudios. La depresión en la vejez es, pues, un trastorno psicológico que moviliza los esfuerzos de la comunidad científica para intentar hacer decrecer la tasa de afectados.

10 CLAVES PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA EN 30 DÍAS.

Este artículo te muestra diez consejos para que puedas superar tus problemas de confianza. Uno de los problemas más frecuentes en mi consulta es la baja autoestima. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo, y es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, los pacientes no saben identificar que sufren una autoestima baja. ¿Por qué? Porque la baja autoestima conlleva a otro tipo de problemas que son la supuesta causa por la que acuden al psicólogo, problemas como síntomas de ansiedad, de depresión, problemas de conducta, estrés, adicciones, etc. y aquí van unos consejos para saber identificar qué es lo que nos están pasando y cómo podemos solucionarlo. Es fácil aumentar la autoestima, solo hay que ponerle un poco de empeño.

LA PSICOLOGÍA Y LA EMIGRACIÓN.

Ir a vivir a otro país produce sentimientos de soledad, añoranza por el destierro .Emigrar se ha convertido en una acción cada vez más común debido a la facilidad que hay en la actualidad para viajar y al hecho de que los canales de comunicación son cada día más avanzados, facilitando la información. Sin embargo, el emigrar no es una decisión que deba tomarse a la ligera por varias razones de peso.  Lamentablemente, hay ideas erradas sobre el emigrar que han fomentado a la normalización de esta acción. Se ha hecho poco eco sobre los riesgos emocionales y psicológicos que pueden acarrear una mala o repentina decisión emigratoria.

LA RELACIÓN ENTRE LA TIROIDES Y EL ESTADO DE ÁNIMO.

Tiroides y estado de ánimo están relacionados. De hecho, tal y como nos revelan varios estudios, las alteraciones en la tiroides pueden estar detrás de ciertos tipos de depresión. Un sutil aumento o una leve disminución de las hormonas tiroideas puede cambiar por completo el comportamiento de las personas. Sus preferencias, su conducta sexual, su apetito o sus actitudes se ven muy afectadas. Por tanto, la relación que existe entre tiroides y estado de ánimo es muy estrecha. De tamaño parecido a una bellota y con forma de mariposa, la glándula tiroides es una de las más importantes del cuerpo humano. Por eso, si comenzamos a sufrir problemas relacionados con ella, lo más probable es que nos acompañen desórdenes físicos y emocionales. Aún más, se sabe que la interacción tiroides-cerebro-emocionalidad es determinante incluso para la producción de la serotonina. Estudios como el llevado a cabo en el Hospital Universitario Carl Gustav Carus, de Alemania, nos explican que el hipotirodismo, por ejemplo, provoca que suframos un déficit en este neurotransmisor, relacionado como sabemos con el optimismo, el bienestar y la motivación. La tiroides es la glándula encargada de regular el metabolismo y de suministrar a nuestro cuerpo la cantidad de energía que necesita para realizar sus funciones básicas. Es decir, es la que establece a qué velocidad queman calorías nuestras células y el ritmo al que late nuestro corazón.

SÍNDROME DE BURNOUT O CABEZA QUEMADA.

El síndrome de Burnout, a veces traducido como "Síndrome del Quemado", es una alteración psicológica ligada al contexto del trabajo y que puede constituir un trastorno debido a sus efectos dañinos en la calidad de vida. Tal y como veremos, presenta características propias de los trastornos del estado de ánimo (como la depresión) y de los trastornos de ansiedad. A pesar de que actualmente no aparece en los principales manuales diagnósticos de psicopatologías, cada vez hay más evidencias acerca de las características de este fenómeno, que pueden ser usadas para conocer el perfil propio de esta alteración como una psicopatología separada de la depresión y de otros trastornos. Este síndrome fue descrito por primera vez en 1969 al comprobar el extraño comportamiento que presentaban algunos oficiales de policía de aquella época: agentes de la autoridad que mostraban un cuadro de síntomas concreto.