LA ESQUIZOFRENIA.

La esquizofrenia es un trastorno mental crónico y grave caracterizado por alteraciones del pensamiento, la percepción de la realidad y el comportamiento. Los pacientes pueden perder el contacto con la realidad (psicosis), sufrir alucinaciones, delirios (creencias falsas), tener pensamientos anormales y problemas en el funcionamiento social y laboral. Etimológicamente significa "mente escindida". Con este término se quería subrayar las alteraciones en el pensamiento que presentan las personas que la padecen.

¿QUÉ ES LA PSICOSIS?.

Se entiende por psicosis al conjunto de alteraciones mentales que generan en quien las padece una alteración en la percepción de la realidad, perdiendo contacto con esta y provocando dificultades severas en el funcionamiento de la percepción, pensamiento y conducta. El concepto surgió en la corriente psicoanalítica, apareciendo en 1841 y empezando a popularizarse a partir de 1845. De hecho, en este último año se haría popular y se extendería la división de los trastornos mentales en neurosis (de origen neuropsicológico, en la que el sujeto tiene dificultades para adaptarse a la realidad pero sin negar esta) y psicosis (psiquiátrico, en el que se produce una ruptura con la realidad y una posible generación de una nueva). Los síntomas más frecuentes y predominantes que suele presentar alguien con algún tipo de psicosis son las alucinaciones o percepciones de estímulos no existentes en la realidad, que pueden afectar a cualquier modalidad sensorial, y los delirios (sean éstos o no un intento de explicar dichas alucinaciones).

ESQUIZOFRENIA.

La esquizofrenia es un trastorno mental grave por el cual las personas interpretan la realidad de manera anormal. La esquizofrenia puede provocar una combinación de alucinaciones, delirios y trastornos graves en el pensamiento y el comportamiento, que afecta el funcionamiento diario y puede ser incapacitante. Las personas que padecen esquizofrenia necesitan recibir tratamiento durante toda la vida. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y puede mejorar el pronóstico a largo plazo.