TRASTORNOS DEL PENSAMIENTO.

Los trastornos del pensamiento son alteraciones psicológicas cuyo principal síntoma es una alteración en las cogniciones del sujeto. Dichas alteraciones tienen como consecuencia una disfunción en la comunicación, tanto en el propio nivel de pensamiento como en el lenguaje. Dentro de este tipo de dolencias, debemos hacer una distinción, pues el pensamiento puede verse alterado tanto en su contenido como en su forma.

LOS 15 TIPOS DE ALUCINACIONES.

Uno de los fenómenos que más se asocian a la “locura” son las alucinaciones, es decir, percepciones que no se corresponden con la realidad y en las que no hay un estímulo presente que las desencadene (a diferencia de las ilusiones). Las alucinaciones pueden aparecer como un síntoma de algún trastorno mental, por ejemplo la esquizofrenia, o por el consumo de sustancias psicoactivas como los hongos o el LSD. Las alucinaciones más populares son las visuales y auditivas; sin embargo, existen otras que te explicamos en este artículo.

​ALUCINACIONES: DEFINICIÓN, CAUSAS Y SÍNTOMAS.

El concepto que acabamos de mencionar, alucinación, ha ido evolucionando a la largo de la historia y enriqueciéndose su descripción con el paso de los años. Se puede considerar la alucinación como una percepción que ocurre en ausencia de un estímulo que lo desencadene, teniendo quien la padece la sensación de que ésta es real y que ocurre sin que el sujeto pueda controlarla (siendo esta característica compartida con obsesiones, delirios y algunas ilusiones). A pesar de que generalmente son indicadores de trastorno mental (siendo un criterio diagnóstico de la esquizofrenia y pudiendo aparecer en otros trastornos, como durante los episodios maníacos o durante depresiones), las alucinaciones también pueden aparecer un muchos otros casos, como trastornos neurológicos, consumo de sustancias, epilepsia, tumores e incluso en situaciones no patológicas de elevada ansiedad o estrés (en forma de paroxismo nervioso por el objeto de nuestra ansiedad, por ejemplo).

TIPOS DE ANTIPSICÓTICOS (O NEUROLÉPTICOS) Y SUS CARACTERÍSTICAS.

Para la mayor parte de las personas la palabra esquizofrenia no es algo desconocido. Hace referencia a uno de los principales y más conocidos trastornos psicóticos, un grupo de trastornos caracterizados por la presencia de percepciones, ideas y comportamientos alejados de lo normativo, normalmente con cierta pérdida del contacto con la realidad. Este tipo de trastornos suelen comportar dos tipos de síntomas: los positivos, que provocan o añaden algo al comportamiento, percepción o flujo de pensamiento habitual, y los negativos como aquellos síntomas que aplanan y producen un déficit en el estado psicosocioemocional del que lo sufre. Los ejemplos más típicos y conocidos de los síntomas de los trastornos psicóticos son la presencia de percepciones anormales o alucinaciones y la de sistemas de creencias más o menos estructuradas, los denominados como delirios. Si bien los síntomas negativos son menos visibles, destacan la pérdida de lógica y coherencia en el pensamiento, la pobreza en el lenguaje y la pobreza de pensamiento o alogia. Centrémonos ahora en una de las formas de tratamiento, la farmacológica, repasando las diferentes sustancias que se emplean ante la presencia de síntomas psicóticos.

LA ESQUIZOFRENIA.

La esquizofrenia es un trastorno mental crónico y grave caracterizado por alteraciones del pensamiento, la percepción de la realidad y el comportamiento. Los pacientes pueden perder el contacto con la realidad (psicosis), sufrir alucinaciones, delirios (creencias falsas), tener pensamientos anormales y problemas en el funcionamiento social y laboral. Etimológicamente significa "mente escindida". Con este término se quería subrayar las alteraciones en el pensamiento que presentan las personas que la padecen.

¿QUÉ ES LA PSICOSIS?.

Se entiende por psicosis al conjunto de alteraciones mentales que generan en quien las padece una alteración en la percepción de la realidad, perdiendo contacto con esta y provocando dificultades severas en el funcionamiento de la percepción, pensamiento y conducta. El concepto surgió en la corriente psicoanalítica, apareciendo en 1841 y empezando a popularizarse a partir de 1845. De hecho, en este último año se haría popular y se extendería la división de los trastornos mentales en neurosis (de origen neuropsicológico, en la que el sujeto tiene dificultades para adaptarse a la realidad pero sin negar esta) y psicosis (psiquiátrico, en el que se produce una ruptura con la realidad y una posible generación de una nueva). Los síntomas más frecuentes y predominantes que suele presentar alguien con algún tipo de psicosis son las alucinaciones o percepciones de estímulos no existentes en la realidad, que pueden afectar a cualquier modalidad sensorial, y los delirios (sean éstos o no un intento de explicar dichas alucinaciones).

ESQUIZOFRENIA.

La esquizofrenia es un trastorno mental grave por el cual las personas interpretan la realidad de manera anormal. La esquizofrenia puede provocar una combinación de alucinaciones, delirios y trastornos graves en el pensamiento y el comportamiento, que afecta el funcionamiento diario y puede ser incapacitante. Las personas que padecen esquizofrenia necesitan recibir tratamiento durante toda la vida. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y puede mejorar el pronóstico a largo plazo.