INTOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN: 5 TRUCOS Y ESTRATEGIAS PARA COMBATIRLA.

No podemos negar que, cuando sentimos frustración, las emociones y pensamientos que se generan son muy intensos. El malestar existe y lo sentimos como algo real, aunque nos digan que se trata sólo de una ilusión o que mantenemos una actitud exagerada, o que buscamos el perfeccionismo y parecemos obsesivos… La sensación de frustración no es agradable, pero tampoco insoportable. Con la determinación que nace de esta idea debemos cambiar nuestra actitud y nuestro diálogo interno para comprobar por nosotros mismos que esos pequeños “fracasos” pueden ayudarnos a fortalecernos y a empoderarnos. Así, el resultado siempre será una sensación mejor de bienestar. Por eso, antes de empezar a gestionar los sentimientos relacionados con la frustración debemos reconocer y aceptar que aunque parezca obvio, el mundo no gira en torno a lo que deseamos, y por lo tanto, es necesario asumir que no vamos a conseguir todo lo que queremos. Lo mejor que podemos hacer es pensar en que las recompensas a largo plazo suelen ser más gratificantes que las que son a corto plazo, y por eso debemos moderar el deseo de inmediatez y descubrir que muchas veces nos conformamos con menos justamente por esa impaciencia.