LOS 15 TIPOS DE ALUCINACIONES.

Uno de los fenómenos que más se asocian a la “locura” son las alucinaciones, es decir, percepciones que no se corresponden con la realidad y en las que no hay un estímulo presente que las desencadene (a diferencia de las ilusiones). Las alucinaciones pueden aparecer como un síntoma de algún trastorno mental, por ejemplo la esquizofrenia, o por el consumo de sustancias psicoactivas como los hongos o el LSD. Las alucinaciones más populares son las visuales y auditivas; sin embargo, existen otras que te explicamos en este artículo.

​ALUCINACIONES: DEFINICIÓN, CAUSAS Y SÍNTOMAS.

El concepto que acabamos de mencionar, alucinación, ha ido evolucionando a la largo de la historia y enriqueciéndose su descripción con el paso de los años. Se puede considerar la alucinación como una percepción que ocurre en ausencia de un estímulo que lo desencadene, teniendo quien la padece la sensación de que ésta es real y que ocurre sin que el sujeto pueda controlarla (siendo esta característica compartida con obsesiones, delirios y algunas ilusiones). A pesar de que generalmente son indicadores de trastorno mental (siendo un criterio diagnóstico de la esquizofrenia y pudiendo aparecer en otros trastornos, como durante los episodios maníacos o durante depresiones), las alucinaciones también pueden aparecer un muchos otros casos, como trastornos neurológicos, consumo de sustancias, epilepsia, tumores e incluso en situaciones no patológicas de elevada ansiedad o estrés (en forma de paroxismo nervioso por el objeto de nuestra ansiedad, por ejemplo).

LA ENFERMEDAD DE PARKINSON.

La enfermedad de Parkinson afecta a las regiones del cerebro que producen dopamina, un neurotransmisor que permite los movimientos voluntarios y precisos (finos) además de otras funciones no relacionadas con la motricidad. Los síntomas principales de esta enfermedad, descrita por James Parkinson en 1817, incluyen los temblores en reposo, la rigidez muscular y la afectación del habla y de la marcha. El Parkinson suele iniciarse entre los 50 y los 60 años, aunque no es infrecuente que empiece a partir de la década de los 30. El curso de esta enfermedad es crónico y normalmente provoca incapacidad severa en la persona que la sufre al cabo de unos 10 años. Si bien algunos tratamientos pueden aliviar los síntomas, una vez desarrollada la enfermedad de Parkinson no tiene cura.