PROCRASTINACIÓN E EL SÍNDROME DEL «YA LO HARÉ MAÑANA»: QUÉ ES Y CÓMO PREVENIRLO.

Existe un fenómeno común que, a pesar de ser fácilmente reconocible, es difícil de explicar. Se trata de la procrastinación, una curiosa palabra que sin embargo sólo se refiere al hábito de postergar sin justificación válida actividades u obligaciones que tienen que ser atendidas. Una de las características de este tipo de aplazamientos, además, es el hecho de que tenemos intención de realizar la tarea tarde o temprano, ya que de algún modo sabemos que su realización es algo por lo que tenemos que pasar.

LOS 3 TIPOS DE PROCRASTINACIÓN, Y ALGUNOS CONSEJOS PARA DEJAR DE POSPONER TAREAS.

La procrastinación es el hábito de demorar nuestros compromisos de forma irracional e improductiva. Genera mucho estrés y no pocas frustraciones. Tal vez has intentando, sin éxito, ser fiel a tus propósitos, pero siempre acabas procrastinando, si a ti te ocurre esto, por favor, sigue leyendo porque este artículo te puede ayudar. En concreto, veremos cuáles son los diferentes tipos de procrastinación, y cómo afrontarlos. Procrastinamos porque estamos divididos, nuestro cerebro es racional y esto se refleja en la división del sistema límbico y el córtex cerebral. Tenemos un cerebro instintivo, rápido, enérgico y visceral que solo piensa en el ahora, que quiere las cosas ahora y al que no le importa el mañana, y tenemos otro cerebro, el racional, el reflexivo, el que piensa y analiza y le cuesta actuar, es más lento y más prudente, sabe a dónde quiere llegar y piensa en el futuro. La procratinación es el resultado de la lucha entre cerebro emocional y el cerebro racional y cuando la voluntad de nuestra razón cede a los caprichos del instinto es cuando nos recreamos en la procrastinación.

EL IMPACTO DE LA ANSIEDAD EN LA ORGANIZACIÓN PERSONAL.

Cuando una persona acude al psicólogo, por lo general identifica y describe sus síntomas y su condición general. Tras indagar y realizar la entrevista inicial, evaluaciones psicológicas, se puede llegar a identificar un nivel alto de ansiedad y, adicionalmente, determinar que no tiene herramientas de organización, además de una gran cantidad de compromisos que puedan comprometer la salud mental y física. Ahora, el/la lector/a debe estar pensando que lo ideal es que ella aprenda a organizarse, ofreciéndole técnicas y herramientas para la gestión del tiempo y organización, para que sea autónoma y sienta que posee el control ante esta avalancha de compromisos y la gran cantidad de demandas del medio ambiente, así como las múltiples tareas. Es lo correcto, pero esto no es suficiente. El objetivo principal es que la persona aprenda técnicas que le permitan afrontar el estrés ambiental, así como manejar los síntomas que se generan. Es por esto que recomiendo el desarrollo de estrategias de Afrontamiento Combativo y Estrategias de Afrontamiento Preventivo.