TRASTORNO HISTRIONICO DE LA PERSONALIDAD.

El trastorno de personalidad histriónico se caracteriza por una necesidad marcada de atención por parte del entorno, superficialidad y variabilidad emocional. Todas estas características se encuentran en la base de la aparición de comportamientos de tipo seductor o manipulador en las relaciones sociales. Un aspecto que une la Histeria (que se transformó en Trastorno Histriónico a partir del DSM III) con el Trastorno Histriónico de la Personalidad (con mecanismos más arcaicos) es el estilo cognitivo de tipo impresionista (Horowitz, 1977, 1995, 1997). Las personas con este tipo de trastorno inhiben el procesamiento de la información para contener emociones muy intensas, que no logran gestionar de otra manera (“la belle indifférence”). Esta inhibición afectiva a menudo se alterna con una expresión emocional excesiva, con el objetivo de obtener atención y respuestas de los demás. Así, la atención del histriónico está en gran parte orientada a evaluar si los demás le prestan atención (Gabbard, 2002). Las reacciones que los pacientes con Trastorno Histriónico de la Personalidad tienen hacia sus arrebatos emocionales se parecen, aunque de forma atenuada, al Trastorno de Identidad Disociativo.